Noche que sabias cuidarme
Perfumes como patines de seda
Actuaban, bailaban en lugares perfectos
Acudían risueños bajo el sol tímido
Que parecía decirnos buenas noches, para poder amarnos
Mismo y grandioso ser iluminado que calentabas
Las frías manos de los árboles
Mientras llegaba al último lugar del mundo
Frió cansado, viviendo errado en tu amor, te amaba
Que más decirte, que palabra alcanza a tan cruel dolor
Como contarle a ellos, como decir que has muerto
Como tratar de amarlos, en la despedida mas triste
Como puedo explicar mi fracaso tu desición
Perfumes, soles y árboles, por ultima vez me vieron
Perfumes, soles, árboles conmigo lloraron, me taparon con tu silencio
miércoles, 29 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Ay...por momentos parece un dignísimo homenaje a la metaforización modernista. Bellísimas imágenes, bellas palabras, dolor, dolor q siempre apoya su mano de algodón sobre un hombro reposado. Cuánto mas hermoso si su realidad fuera ignorada...Cuánta hermosura como poema, como poema per se, haciendo abstracción de la experiencia...Me gusta mucho, considerándolo en sí.
Publicar un comentario