No entiendo a mis manos
Que reposan lastimando su nido
Que de a poco ha construido
Casi utópico, casi soñando
Están fuertes, sanas, afiladas
Por una piedra pesada, con sedimentos de pasado
Conteniendo y estremeciendo
Y cuando te veo, ya deseoso de abrazarte
La sangre tibia fermentando nos ahoga sin entendernos
Te veo inundada, ahogada, infectada
Inyectantes tus ojos me miran con desprecio
Lamento por mis manos, por tu silencio
Sentado tan cerca, vanamente espero
Mi corazón noble no entiende
A tu corazón triste,
A mi mano lastimada
domingo, 30 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario